miércoles, 13 de abril de 2016

Cuidados segundo trimestre

Pocos consejos puedo dar al respecto... seguí durante este segundo trimestre igual que en el primero, sin molestias. Mi tripa estaba más abultada pero la mayoría de la gente no se percataba de que estaba embarazada. Dependiendo de la ropa que llevara podía pasar totalmente desapercibida.


En el quinto mes empezó a redondearse la barriga y en el sexto ya tenía lo que podemos llamar una tripita de embarazada. La tripa que  tienes antes es como si hubieras engordado. Tu vientre está abultado pero no es una  tripa dura. Es a partir de este mes cuando va adquiriendo ese aspecto característico.


Algunas embarazadas aumentan durante este trimestre su libido en todos los sentidos. Tienen más energía, más apetito y más apetito sexual... Esto último no le sucede a todas, claro está que cada mujer es un mundo pero si suelen coincidir en notar una mejoría y un bienestar generalizado.


Algunas tienen acidez y empiezan a aparecer las primeras molestias; dolor de espalda, riñones, ingles.... a mis embarazadas conocidas las digo que paciencia, esto no ha hecho más que empezar.


Es una buena época para ir al dentista si notas que tu sangrado es excesivo y notas molestias.


También puede aparecer el temido estreñimiento. En mi caso tampoco me paso, ni me rozó, pero también confieso que como bastante fibra y semillas, que creo que son unas grandes aliadas contra el estreñimiento.


A mi, alrededor del 6 me,s se me empezaron a dormir las manos, después las muñecas, brazos... hasta tener dormido el brazo hasta el hombro. Era muy molesto pero llego un momento que me acostumbré, y menos mal, porque me duró todo el embarazo.


Mi recomendación en este segundo trimestre es disfrutar. Todavía tienes movilidad y a la vez eres más consciente de que se está gestando una vida en tu interior. La ecografía de las 20 semanas ayuda también a asimilar la nueva situación.

E un buen momento para ir pensando en el tipo de parto que te gustaría tener. En mi caso era una de las cosas que más me importaba. Quería un parto respetado y por desgracia no es lo que se hace en todos los hospitales, por lo que empezó una exhaustiva búsqueda de lo que sería mi hospital para el parto, ya que el seguimiento de el embarazo lo mantuve en el hospital de origen que me correspondía.



También es un buen momento para empezar a realizar alguna actividad. En mi caso me decanté por el yoga. En un primer momento iba a ser la matronatación, pero después pensé que lo que debía trabajar de cara al parto era mi psique y reconozco que no pude encontrar mejor equipo en mi tribu de la clase de yoga. Creamos un maravilloso grupo donde contábamos sin tapujos como nos sentíamos, como iban nuestros embarazos, como nos sentíamos nosotras, nuestros miedos.... y después conectar con nuestro interior. Tuve una profesora maravillosa que me ayudo hasta días antes de el parto, pero sobre todo me ayudaron al hablar del postparto (ese gran desconocido) sin tabús.


Pasado este segundo trimestre podría parecer que ya está todo hecho, que no queda nada, pero misteriosamente el embarazo que avanzaba a la velocidad del rayo se ralentiza y empiezan a no pasar los días y la espera se hace eterna. Paciencia! Todo llega.

martes, 29 de marzo de 2016

Segundo Trimestre

Iniciando mi segundo trimestre fuimos de viaje a Berlín.
Yo seguía como si no estuviera embarazada. Apenas había ganado peso y seguía sin tener ninguna molestia, pero empezaron a aparecer algunos cambios relacionados con el embarazo. Tras cada cepillado dental me sangraban bastante las encías y las tenía siempre inflamadas y empezaba a entrar con dificultad en mis apretados vaqueros.

Durante el viaje noté que mi hambre había aumentado considerablemente. Berlín me daba hambre y mi pequeña habichuela más. Caminé como nunca y por la noche me sentía tremendamente cansada. Cada vez tenía más claro que era el último viaje por mucho tiempo. No me veía más adelante pegándome esos pateos para ver una ciudad.

Durante los días que estuvimos fuera mi vientre se hinchó bastante y pensé que aquello había crecido de golpe, pero en cuanto llegamos a Madrid volvió a deshincharse. Creo que la alimentación de allí, estar fuera de casa, el cambio... y tal vez retuve mas líquidos.
Una vez en Madrid la cosa se estabilizó y mi vida rápidamente volvió a la normalidad.

Fue en el quinto mes cuando noté como la tripa se me redondeaba como si tuviera una pelotita en la zona baja de el vientre. Parecía que ya se notaba bastante, al menos yo notaba mucho más cambio del que había sentido hasta entonces. La gente no me lo notaba, pero en mi caso no me lo han  notado hasta casi el noveno mes.

Otro cambio que experimenté durante este segundo trimestre fue una especie de hormigueo en las manos. En un principio no le di mucha importancia, pero a parte de no quitarse fue en aumento. Acabó alargándose a todo el brazo y me duro hasta semanas después del parto.

Creo que el segundo trimestre fue la mejor parte de el embarazo. Además a las 20 semanas me hicieron una ecografía donde se veía perfectamente la cara. No quería lanzarme pero.... se parecía claramente a EL. La gente decía que no podía ser, que era solo una ecografía y que lo mío ya era amor de esposa, madre... que me hacia ver aquel parecido.
Esa ecografía lo cambio todo. Por fin le veía la cara. Me emocioné mucho y lloré, omo no. Creo que he llorado en todas. Me le imaginaba allí metido, en mi minicuerpo y  mi minibarriga y le sentía tan bueno que me daban ganas de llorar. Me imagino que le veía indefenso y que yo estaba en plena revolución hormonal.
Me pasaba horas cada día viendo esa ecografía y pensando cuando llegaría el momento de tenerle en brazos.
Cada vez pensaba más en el parto. No tenía miedo. Siempre confié en mi cuerpo, pero me daba miedo que me podían hacer en el hospital. Que fuera un parto muy instrumentalizado y que a fin de cuentas no fuera un parto respetado.
Empecé a mirar hospitales aunque ya tenía bastante inclinación por lo que había leído por el Hospital de Torrejón.

Este segundo trimestre coincidió con una ola de calor que me tenía atolondrada. Dormía fatal por las noches, sumado a que cada vez estás más intranquila. Era horrible y eso que yo no estaba muy avanzada. Pensaba en mis dos amigas también embarazadas de 3 meses más que yo y me apiadaba de ellas. Maldita ola de calor!

miércoles, 23 de marzo de 2016

Cuidados primer trimestre

Durante el primer trimestre, a no ser que sea un bebé muy buscado y ya estés cuidándote de hace tiempo, es fácil que el primer mes sigas haciendo tu vida hasta que tienes la primera falta.


La gente que lo está buscando ya está tomando el ácido fólico y teniendo cuidando con lo que bebe, come, hábitos alimenticios...
En mi caso fue tan deprisa que no estaba tomando nada. Alguna cerveza y cigarro cayó y en cuanto a los hábitos alimenticios no me preocupó demasiado. Siempre he comido de todo y puedo presumir de tener un metabolismo que hace que no engorde demasiado, por lo que inicié el embarazo con un peso ideal.


Pero lo que creo que si debe desaparecer cuando se busca un bebé o se sospecha de poder estar embarazada es el alcohol y el tabaco. No sabemos exactamente que cantidad puede ser perjudicial, así que mi recomendación es cero de ambas cosas.


En cuanto a la alimentación siempre he cuidado bastante lo que como, verduras y productos ecológicos, pero tuve muchísimo mas cuidado con la carne, pescado y huevos y sobre todo su procedencia.
La verdura la lavaba con vinagre. Tenía en casa un escurridor de verduras que no usaba nunca y durante el embarazo ha sido mi gran aliado. Me quedé embarazada en marzo y como comenzaba el buen tiempo lo que más me apetecía eran ensaladas.
Somos lo que comemos y cuide bastante la calidad de lo que comí.
Comida basura fuera y dulces industriales también.  No fue gran esfuerzo pues no soy nada golosa.


Lo siguiente fue informarme. Leer, leer y leer. No hay nada mejor que conocer que está pasando y poder afrentar cada etapa con conocimiento. Saber a qué son debidos los cambios y poder experimentar cada segundo de tu embarazo como algo positivo.
Cierto es que para muchas mujeres el primer trimestre es de los peores. Muchas náuseas, vómitos, mal estar en general... pero con un poco de paciencia llegaremos al cuarto mes e irán desapareciendo.


El cansancio de esta primera etapa lo superé descansando. Intentaba echarme pequeñas siestas cuando podía y procuré estar relajada. Creo que es lo mejor que se puede hacer. Gestar a un bebé no es nada fácil y siempre durante este primer trimestre planea el miedo del aborto. Hasta que no pasa, parece que da miedo hasta anunciar que estás embarazada.


Nunca he sido de desodorantes, lacas, ni muchos productos cosméticos ... otro esfuerzo menos que tuve que hacer. Utilicé champú natural que me fabricaba yo misma para que no tuviera nada nocivo e igual hice con el gel para el cuerpo y la hidratación de la piel; todo productos naturales.


Tal vez parezca que me obsesioné, pero es mi estilo de vida desde hace tiempo y además como os contaba tenía un herbolario por lo que no concebía tratar mi cuerpo de otra manera y ahora que estaba embarazada el mimo era mayor.


Para mi es el trimestre que más rápido se me pasó. Además como no tenía síntomas y físicamente estaba casi igual (aumento de pecho es lo único que noté) no era consciente. Lo más pesado pudo ser la rueda de citas médicas que al principio son demasiadas, pero pronto también te acostumbras y hasta las necesitas para tener noticias de tu bebé y saber que todo marcha bien.

jueves, 17 de marzo de 2016

Primer trimestre

Hicimos el test de embarazo un domingo y el lunes ya estaba sin ningún síntoma.
Ni mareos, náuseas... nada de nada. Tal vez un poco más cansada pero no sabía si era de tanto pensar. 24 horas pensando en lo mismo.
Mi pareja (ÉL) estaba como yo, muy ilusionado y extraños. Deseosos de que llegara la cita con el tocólogo y confirmara realmente que era un embarazo y no cualquier otra cosa... yo que se! un quiste o algo que hubiera retrasado mi regla, pero ¿y el test de embarazo? Es obvio que me costó mucho asimilar la idea de que estaba creciendo una vida en mi vientre. Me atrevería a decir que me costó casi los 9 meses.


Entre que te haces la prueba, que vas al médico, que  te manda al tocólogo... te pones casi en las 8 semanas. Estamos hablando de dos meses, por lo que prácticamente ha pasado más de la mitad del primer trimestre. Si encima te pasa como a mi que no tienes ningún síntoma pues más rápido todavía.


En la semana 12, aproximadamente, me realizaron otra ecografía. Se veía tan claro que era un bebé y no un quiste... Me emocioné mucho al ver la imagen en la pantalla. Cuando me dieron los datos para la detección de enfermedades cromosómicas y ver un resultado tan bajo suspire de alivio. Otra vez el mundo se había encargado de recordarme los múltiples riesgos que sufría por haber retrasado taaaantooo mi maternidad. Mentira! Estaba todo perfecto y crecía en mi vientre un bebé sano.


Yo siempre le decía a ÉL que sería un niño clavado a él. Se lo había prometido. Quería animarle de la perdida de su ser querido haciendo promesas absurdas que por lo menos en el momento le sacaban una sonrisa.
En esta visita nos dijeron que parecía un niño. Sonreímos, porque mis promesas parecía que se iban cumpliendo, aunque aún era demasiado pronto. Habría que esperar a la próxima ecografía para tener un resultado más fiable.


Y así, en una sucesión de idas y venidas a tocólogo, matrona, ginecólogo se paso el primer trimestre. He de confesar que no soy mucho de médico, al contrario. Durante 3 años he tenido un herbolario y reconozco que al tener tan a mano productos naturales me convertí en mi propia curandera haciéndome remedio para todo tipo de dolencias comunes. La medicina está para otra cosa y lo mismo pensaba con el embarazo. Me encantaba hablar con mi matrona, Nina, pero no entendía esas visitas rutinarias que no sacaban ninguna información relevante, excepto cuando había análisis y ecografía.
La matrona era todo calidez, y los especialista frialdad. No te explicaban casi nada. Siempre serios y si preguntabas te explicaban lo mínimo....


Pues sin darme cuenta finalizábamos mi primer trimestre. Para celebrarlo planeé nuestro viaje a Berlín. Creo que era una manera de despedirme de los viajes, nuestro hobby preferido, durante un largo período.

miércoles, 16 de marzo de 2016

Buscando a Erik...

Siempre he querido ser madre, pero era más una frase hecha que algo que realmente deseara. Me di cuenta que era así, porque he pospuesto ese momento durante mucho tiempo. La comodidad, la independencia, viajes... egoísmo, me hicieron no encontrar nunca el momento, y si a esto le sumamos la inestabilidad laboral de nuestros tiempos, pues ya tenemos todas las excusas.
Pero no es cuestión de excusas, tan sólo de tomar decisiones y siempre contemplé que existía la opción de no tener hijos. Pero en el fondo, como os contaba, siempre lo había querido. No era un deseo desesperante ni hubiera sido traumático el hecho de no poder tenerlos, pero adoro a los niños y me imaginaba que tener uno propio debía ser algo maravilloso.




El caso es que sufrimos la muerte de un miembro de la familia. Nos quedábamos descolgados, sobre todo mi pareja, y ese fue el momento que nos decidió.
En mi familia siempre que ha habido una muerte, ha aparecido una nueva vida y en este caso fue igual.




Como había retrasado tanto el momento pensé que nos costaría mucho más concebir. Yo ya tenía 35 años y ya se había encargado medio mundo de recordarme lo vieja que era. Pero el caso es que no fue así. Como dice mi madre somos mujeres fértiles; mi abuela materna 8 hijos y por parte de padre 12....
Me quedé tan rápido que no me dio tiempo a buscar a Erik, a frustrarme, a desearle porque no venía, a tener que esperarle al siguiente mes. Con él todo ha sido fácil.
No me dio tiempo a prepararme, ni física ni psicológicamente. De hecho cuando me enteré me sentí hasta culpable por haber seguido mi vida durante ese mes ( alguna caña que otra y cigarro cayó).
Y como siempre he sido muy regular pues empecé a mosquearme con tan solo un día de retraso. Los síntomas de la regla eran exactamente igual a los de siempre: hinchazón abdominal, ligero dolor de cabeza, tensión mamaria... idénticos!. Según avanzaban los días empecé a encontrarme peor. Me daban mareos y fiebre y pensé que si no estaba embarazada tenía algo bien jodido.


Mi cómplice en toda esta historia y mi ayuda en estos días de incertidumbre fue mi amiga Keniata (aquí la vamos a llamar así). A través de interminables mensajes me iba indicando y asesorando ya que ella estaba embarazada de 3 meses. Este apoyo ha sido constante a lo largo de todo el embarazo y lo sigue siendo ahora. Una suerte que he tenido de cruzármela en un mal trabajo!


Esperamos que acabara la semana y el domingo 19 de abril hicimos un test de embarazo, no podía seguir con esa angustia de no saber.
Ya veis la foto. Fue positivo. Nos miramos y nos abrazamos durante mucho rato. Yo lloré, creo que de nervios. Desde ese mismo momento me sentí diferente. Ya no era la misma de siempre... empezaba a convertirme en La Mamá Vikinga.

martes, 15 de marzo de 2016

Yo soy la Mamá Vikinga

Buenos días:


Soy una mamá vikinga y he creado este blog para poder compartir con todxs vosotrxs mis experiencias durante el embarazo, parto, postparto y maternidad.


El viernes 18 de marzo hará 3 meses que soy mamá, así que estoy recién estrenada en esto de la maternidad. Creo que precisamente por eso, porque todo es novedad, necesito compartir y expresar todo lo que siento.


Mi bebé se llama Erik y el nombre parecía una premonición, porque tuvo que ser muy fuerte y luchar desde el primer segundo de vida. Es todo un vikingo!